El cambio global y el cambio climático son problemas que han trascendido el ámbito de la investigación científica para permear el tejido de la sociedad, hasta encontrarse recogidos en superproducciones de Hollywood (El día después de mañana, dirigida por Roland Emmerich), documentales de éxito (Una verdad inconveniente, dirigido por David Guggenheim a partir de un libro de Al Gore), best-sellers (Estado de miedo, de M. Crichton), modificar el diseño y costo de nuestras viviendas (e.g. mediante la futura regulación de dotación de energías renovables en los edificios), y nuestras opciones vitales (e.g. adquirir vehículos menos contaminantes). El cambio global y el cambio climático son realidades instaladas definitivamente entre nosotros, no ya como problemas del futuro, como se han percibido hasta hace poco, sino como una realidad a la cual nos hemos de adaptar y un desafío al que hemos de responder.
Líderes mundiales perciben en el cambio global y el cambio climático el mayor desafío de la humanidad, ya que no compromete únicamente a las personas que consciente o inconscientemente incidimos o atenuamos el problema con nuestras opciones personales y estilo de vida, sino que compromete, de forma particularmente aguda, a las generaciones futuras, nuestros hijos, nietos y sus descendientes. Al Gore afirmó, en su presentación en el Foro Económico Global de Génova, que “el Mundo está entrando en un periodo de consecuencias” debido a que se está produciendo “una colisión entre el diseño actual de la civilización y la Tierra”.
Reflejo de este proceso difusivo es el hecho de que la presencia del cambio global en los medios de comunicación ha aumentado exponencialmente en la última década, reflejando un mayor grado de conocimiento social de este problema. De hecho, el flujo de información es tan intenso y presenta tantas contradicciones internas que los ciudadanos, los gestores públicos y el sector privado pueden verse confundidos, debilitando esta confusión su capacidad de responder y adaptarse al desafío que el cambio global plantea ya y seguirá planteando, con más fuerza, en el futuro. |